EL APRENDIZAJE COOPERATIVO COMO ALTERNATIVA AL MODELO EDUCATIVO ACTUAL.

El sistema escolar actual se inserta en un contexto de funcionamiento de la sociedad global, en la que predomina una mirada orientada al logro cuantitativo demostrable, al producto. Este modelo aplicado a la educación se expresa en la demanda de cumplimiento de indicadores cuantitativos que miden resultados del aprendizaje y que configuran las metas de logro de un sistema escolar, de un colegio, de un profesor y de un alumno en particular. Los sistemas escolares actuales parecen determinados y organizados en torno a evaluaciones que categorizan y determinan el valor de los esfuerzos realizados por la comunidad académica. Esta realidad genera una reducción del horizonte de metas formativas, centrando el valor del esfuerzo pedagógico en obtener determinados resultados en pruebas estandarizadas que se aplican a todos los colegios y escuelas por igual. Esta situación ha ido dejando de lado a la persona del alumno como centro del esfuerzo educativo, colocando al centro del proceso de enseñanza-aprendizaje al indicador de resultado individual o colectivo frente a la evaluación. Las metodologías pedagógicas utilizadas basadas en el desarrollo de clases frontales, con protagonismo del docente en el proceso, con una didáctica basada en la transferencia de contenido mediante métodos didácticos directivos y clases frontales, en los que el estudiante juega un rol pasivo, son señales de un modelo pedagógico obsoleto, no acorde con los tiempos y que se mantiene por una tradición de hecho, siendo la manera más arraigada de concebir la acción educativa. En este modelo de funcionamiento, se favorece el desarrollo de competitividad e individualismo para el logro de los objetivos académicos, por sobre la estructuración de cooperación para el logro del aprendizaje de todos los alumnos. Los sistemas de calificaciones, los premios, la exposición pública de notas, entre otras características habituales de la dinámica pedagógica, lleva implícitamente a una competencia entre pares, buscando todos destacar por sobre los compañeros, para lo cual resulta necesario que se dé una estructura de ganadores y perdedores, en donde unos pocos obtienen resultados que son premiados y reforzados, habiendo una masa de alumnos que habiendo realizado esfuerzos valiosos por el aprendizaje, ven desmerecidos sus empeños al establecerse el resultado en nota como indicador último de valor. Además el favorecimiento del trabajo individual con desconexión de la realidad de aprendizaje de los compañeros, establece una comprensión del proceso de enseñanza-aprendizaje como una experiencia no colaborativa, en la que la realidad de aprendizaje, dificultades o problemáticas ajenas no tienen por qué ser atendidas, basta con cumplir lo propio. En este contexto los profesores aparecen como “operadores” pedagógicos, que deben hacer rendir a los alumnos de acuerdo al estándar esperado, sin necesidad de atender al proceso de desarrollo personal, las vinculaciones, los estados emocionales y el desarrollo ético de éstos, todo lo cual implica un costo alto para el docente también, sujeto a demandas y evaluaciones que interfieren en la expresión de su vocación de maestro, guía o acompañante del aprendizaje del estudiante.

“…el impacto positivo del aprendizaje cooperativo en mejorar las relaciones interpersonales y habilidades sociales, la capacidad de trabajo académico y esfuerzos de logro y el bienestar personal…”

 

En el último año, la Agencia de la Calidad de la Educación dependiente del Ministerio de Educación ha instalado entre sus lineamientos principales la promoción del aprendizaje colaborativo, como manera promover la inclusión de todos los estudiantes, que se ayudan mutuamente a partir de sus fortalezas. En sus documentos de divulgación se puede leer acerca de la colaboración. “Cada uno aporta a partir de lo que mejor sabe hacer. La metodología de aprendizaje colaborativo requiere de un ambiente abierto y donde se valore el error como una posibilidad de aprendizaje”. El aprendizaje colaborativo o cooperativo es una metodología que es protectora del desarrollo emocional y promotora del desarrollo cognitivo y social, favoreciendo en los estudiantes aprendizaje complejos mediante interacciones acompañadas por el docente, que permiten desarrollar habilidades sociales, lograr aprendizajes profundos, aprender de los demás, sentirse un aporte para el equipo, y satisfacer necesidades psicosociales muy profundas como la pertenencia, la seguridad, el logro y un sentido de libertad. El aprendizaje cooperativo se fundamenta en la generación de vínculos de confianza a partir de la construcción de interdependencia positiva de sus miembros, experiencia relacional en que cada uno se preocupa del logro de sus propias metas, pero también de apoyar a que los demás logren sus metas y en conjunto alcancen objetivos comunes. Los estudiantes trabajan en pequeños equipos, en función de alcanzar metas comunes en donde las capacidades individuales se ponen el servicio del grupo. Las investigaciones demuestran ampliamente el impacto positivo del aprendizaje cooperativo en mejorar las relaciones interpersonales y habilidades sociales, la capacidad de trabajo académico y esfuerzos de logro y el bienestar personal o autoestima. Hoy existe progresiva conciencia en el mundo de la educación que la modalidad competitiva e individualista que ha inspirado las estructuras pedagógicas no tiene futuro en un mundo cada vez más consciente de las necesidades de las personas y del valor del trabajo en equipo.

Ricardo Musalem
Psicólogo y director del Centro de Aprendizaje Cooperativo

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